El partido de Putin se hace con más del 60% de los votos.- La UE también denuncia "violaciones de derechos básicos" en los comicios
Las elecciones legislativas celebradas ayer en Rusia, en las que el partido Rusia Unida del presidente, Vladímir Putin, consiguió una abrumadora victoria, con más del 60% de los votos, no se desarrollaron de acuerdo a los "criterios" de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). Así lo ha afirmado el presidente de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, Goran Lennmarker, que encabezó la delegación de observadores de la organización en las elecciones de ayer. La oposición a Putin ya denunció ayer un fraude masivo en las legislativas, y anunció que recurriría al Supremo.


"Antes que nada, quiero decir que éstas elecciones no han respondido a un número de compromisos y de criterios que tenemos en la OSCE y en el Consejo de Europa", ha dicho Lennmarker, que ha presentado el informe de una misión de observación compuesta por 30 parlamentarios europeos. La organización decidió hace unas semanas no enviar a sus propios observadores denunciando las "trabas y obstáculos" que el Kremlin ponía a su trabajo, lo que les impedía cumplir su misión.
"La fusión del Estado y de un partido político es un abuso de poder y una violación evidente de los criterios internacionales", ha dicho Lennmarker, en referencia al control absoluto que ejercer el presidente Putin y su partido, Rusia Unida, sobre la política rusa. Antes, el vicepresidente de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, Kimmo Kiljunen, había denunciado que el poder ejecutivo "casi había elegido este Parlamento". Tanto el organismo electoral ruso como el partido de Putin admitieron ayer algúna violación, pero sostienen que no tienen ningún impacto en los resultados.
La Unión Europea se ha unido a las críticas de la OSCE, denunciando "violaciones" de algunos derechos básicos. La comisaria de Asuntos Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, aun con la cautela de no conocer informes de observadores, ha dicho que había problemas evidentes antes de las elecciones mismas. "Vimos algunas violaciones de los derechos básicos, en especial la libertad de expresión y la de reunión". Para la comisaria, fue "muy desafortunado" que los observadores de la OSCE no acudieran a supervisar los comicios por la obstrucción del Gobierno ruso.
Arrolladora victoria
Como se preveía, los rusos dieron ayer un respaldo abrumador al partido Rusia Unida del presidente Putin. Con casi todos los votos escrutados, la Comisión Electoral Central cifra la victoria de Putin en el 64,1% de los votos, por apenas un 11% del principal rival, el Partido Comunista. También entran en la Duma (Parlamento) el nacionalista Partido Liberal Democrático (9,1%) y la formación también oficialista de izquierdas Rusia Justa (7,8%). Los demás partidos, incluyendo los prooccidentales, no logran el mínimo del 7% para tener asientos en la Cámara.
Con estos resultados, el partido de Putin, que encabezaba la lista aunque no va a estar presente en el Parlamento, se haría con unos 315 diputados del total de 450 escaños de la Duma. El Partido Comunista, que se quedaría con apenas , denunció fraude masivo en los comicios y ya ayer anunció que recurrirá los resultados ante la Corte Suprema. Hoy, su líder, Guennadi ha anunciado una movilización masiva contra los resultados electorales.
Las legislativas eran consideradas como un referéndum sobre la gestión de Putin, por lo que el resultado se toma como una victoria personal del presidente. Putin había declarado que la victoria electoral de Rusia Unida era fundamental para la continuidad de su política, una vez que él abandone la jefatura del Estado el próximo mes de marzo. Ya ha anunciado que no se presentará a la reelección, pero pretender seguir teniendo influencia en la política rusa. Rusia Unida elegirá a un sustituto para Putin en el congreso que se celebrará este mes.
"La fusión del Estado y de un partido político es un abuso de poder y una violación evidente de los criterios internacionales", ha dicho Lennmarker, en referencia al control absoluto que ejercer el presidente Putin y su partido, Rusia Unida, sobre la política rusa. Antes, el vicepresidente de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, Kimmo Kiljunen, había denunciado que el poder ejecutivo "casi había elegido este Parlamento". Tanto el organismo electoral ruso como el partido de Putin admitieron ayer algúna violación, pero sostienen que no tienen ningún impacto en los resultados.
La Unión Europea se ha unido a las críticas de la OSCE, denunciando "violaciones" de algunos derechos básicos. La comisaria de Asuntos Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, aun con la cautela de no conocer informes de observadores, ha dicho que había problemas evidentes antes de las elecciones mismas. "Vimos algunas violaciones de los derechos básicos, en especial la libertad de expresión y la de reunión". Para la comisaria, fue "muy desafortunado" que los observadores de la OSCE no acudieran a supervisar los comicios por la obstrucción del Gobierno ruso.
Arrolladora victoria
Como se preveía, los rusos dieron ayer un respaldo abrumador al partido Rusia Unida del presidente Putin. Con casi todos los votos escrutados, la Comisión Electoral Central cifra la victoria de Putin en el 64,1% de los votos, por apenas un 11% del principal rival, el Partido Comunista. También entran en la Duma (Parlamento) el nacionalista Partido Liberal Democrático (9,1%) y la formación también oficialista de izquierdas Rusia Justa (7,8%). Los demás partidos, incluyendo los prooccidentales, no logran el mínimo del 7% para tener asientos en la Cámara.
Con estos resultados, el partido de Putin, que encabezaba la lista aunque no va a estar presente en el Parlamento, se haría con unos 315 diputados del total de 450 escaños de la Duma. El Partido Comunista, que se quedaría con apenas , denunció fraude masivo en los comicios y ya ayer anunció que recurrirá los resultados ante la Corte Suprema. Hoy, su líder, Guennadi ha anunciado una movilización masiva contra los resultados electorales.
Las legislativas eran consideradas como un referéndum sobre la gestión de Putin, por lo que el resultado se toma como una victoria personal del presidente. Putin había declarado que la victoria electoral de Rusia Unida era fundamental para la continuidad de su política, una vez que él abandone la jefatura del Estado el próximo mes de marzo. Ya ha anunciado que no se presentará a la reelección, pero pretender seguir teniendo influencia en la política rusa. Rusia Unida elegirá a un sustituto para Putin en el congreso que se celebrará este mes.
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