miércoles, 30 de enero de 2008

El veto en Rusia al candidato liberal empaña las presidenciales

La Comisión Electoral Central (CEC) de Rusia vetó ayer la candidatura de Mijaíl Kasiánov a los comicios presidenciales del 2 de marzo y eliminó así al único representante de la oposición liberal democrática al Kremlin. Kasiánov, de 50 años, fue jefe de Gobierno de 2000 a 2004, durante el primer mandato presidencial de Vladímir Putin, y discrepó con él sobre el intervencionismo estatal en la economía y la campaña contra Yukos.

La decisión de la CEC se basa en la supuesta invalidez de un 13,36% de las firmas que avalaban la candidatura de Kasiánov, un porcentaje superior al 5% permitido. Para competir a la presidencia se requiere el apoyo de un partido representado en el Parlamento o dos millones de firmas.

Kasiánov calificó de "farsa" y "burla" la decisión y exhortó a boicotear las elecciones. En un comunicado, acusó a Putin de haberlo vetado: "(...) El país ha comenzado a deslizarse por el camino resbaladizo del totalitarismo", manifestó.

La Comisión Electoral de Rusia rechaza la candidatura de Kasiánov

El aspirante de la oposición liberal pretendía participar en las elecciones presidenciales del 3 de marzo

La Comisión Electoral Central (CEC) de Rusia ha rechazado hoy la candidatura de Mijaíl Kasiánov, el único aspirante de la oposición liberal que pretendía participar en las elecciones presidenciales rusas del próximo 3 de marzo.

La decisión, aprobada en sesión plenaria de la CEC en Moscú, se basa en la detección de errores e infracciones en las listas de firmas en apoyo de su promoción. Según el comunicado de la CEC, las infracciones en las listas presentadas superan en más del triple el nivel aceptado del 5%.

Para ser admitido como candidato, los aspirantes que no son apoyados por un partido con representación en el Parlamento deben presentar dos millones de firmas en su apoyo. En el caso de Kasiánov, según la CEC, las infracciones fueron detectadas en el 13,36 por ciento de las actas con las firmas a favor de su promoción.

De este modo, en la carrera electoral quedan el candidato del Kremlin, viceprimer ministro y favorito de las encuestas, Dmitri Medvédev, el líder comunista Guennadi Ziugánov, y el presidente del Partido Democrático de Rusia y líder de la masonería rusa, Andréi Bogdánov.

Por su parte, Miajaíl Kasiánov ha declarado que su campaña por una “nueva Rusia” sólo “acaba de comenzar”. Tras conocer la decisión de la CEC, el opositor liberal ha dicho: “Se equivocan quienes creen que hemos perdido. Pese a todo hemos vencido, pues, al hacer todo lo que de nosotros dependía en la actual situación, hemos mantenido en alto nuestro honor y nuestra dignidad. Nuestra campaña no ha terminado, nuestra campaña acaba de empezar”.

También Kasiánov ha opinado que la decisión de retirarle de la carrera presidencial ha sido política y sostiene que fue hecha por el actual presidente, Vladímir Putin.

El Kremlin cierra al candidato liberal el camino a la presidencia

Las posibilidades del ex jefe de Gobierno, Mijaíl Kasiánov, de competir por la presidencia de Rusia se evaporaban ayer ante las alegaciones de la Comisión Electoral Central (CEC) sobre supuestas irregularidades en las firmas de aval a su candidatura. Para registrarse como candidato a la presidencia se requiere el respaldo de un partido representado en el parlamento o dos millones de firmas.

Al no tener el respaldo de un partido instalado en la Duma, Kasiánov recogió firmas, a diferencia de los otros tres candidatos registrados, Dmitri Medvédev, apoyado por Rusia Unida, Guennadi Ziugánov, por el Partido Comunista, y Vladímir Zhirinovski, por el populista Partido Liberal Democrático.

El secretario de la CEC, Nikolái Konkin, afirmó ayer que, tras examinar 400.000 firmas de las aportadas por Kasiánov, 62.265 resultaron inválidas, lo que supone un 15, 57 %, porcentaje superior al 5% máximo autorizado.

El registro de candidatos concluye el domingo y la inspección de las firmas de Kasiánov continuará, pero las señales de la CEC tendían a confirmar el pronóstico de que éste no será autorizado. Una fuente afirmaba que el Kremlin tomó la decisión de no dejarle competir antes de que se revisaran las firmas. La fiscalía de Rusia anunció ayer la apertura de una causa criminal contra los jefes de la campaña de Kasiánov en la región de Marii El, a los que acusa de falsificar 12.000 firmas. Esta declaración fue valorada como "presión política" por la portavoz de Kasiánov, Yelena Dikun.

Para el Kremlin, el problema no es la cantidad de votos, previsiblemente insignificante, que Kasiánov, un liberal de los noventa impopular entre el electorado de a pie, arrebate a Medvédev. El problema es que la presencia en los comicios del 2 de marzo de un candidato real de oposición -a esencia misma de la democracia- estropearía el esquema del Kremlin que presenta las elecciones como un plebiscito que en gran parte da también satisfacción al electorado de Ziugánov y Zhirinovski. Sin embargo dejar al favorito de Putin a solas con estos dos contrincantes, que tienen sus propias ideas, es arriesgarse a que pongan sus condiciones a cambio de legitimar los comicios con su presencia.

Rusia abre en Serbia la ruta del gas al sur de Europa

Rusia construirá una de las ramas del gasoducto Corriente del Sur en territorio de Serbia y transportará por ella un mínimo de 10.000 millones de metros cúbicos de gas al año, según los acuerdos de cooperación energética entre los dos países que fueron firmados ayer en una ceremonia en el Kremlin.

El líder ruso Vladímir Putin y el presidente y primer ministro de Serbia, Boris Tadic y Vojislav Kostunica, respectivamente, aprovecharon el evento para subrayar los vínculos entre los dos países y Putin reiteró su "categórica" oposición a la independencia unilateral de Kosovo.

Al incorporarse a este proyecto de gasoducto, Serbia queda englobada en una de las futuras redes de suministro de gas ruso a Europa y en la ruta alternativa a Nabucco, un proyecto favorecido por la Unión Europea, pero aparentemente menos desarrollado que el ruso. Corriente del Sur forma parte de los planes del Kremlin para reducir su dependencia de los países de tránsito y sobre todo de Ucrania.

El gasoducto Corriente del Sur, que se comenzará a construir en 2008 o 2009, llevará el gas ruso por el fondo del mar Negro hasta Bulgaria, donde se ramificará en varias direcciones hacia Europa central y hacia el sur de Italia. Tendrá una longitud de 900 kilómetros y capacidad para transportar 30.000 millones de metros cúbicos de gas al año. Para construir el tramo submarino, Gazprom se ha asociado con la italiana ENI.

Apoyo de Bulgaria

Bulgaria, que ha firmado recientemente su incorporación definitiva al proyecto, construirá un tramo por su territorio al 50% con Gazprom. Por determinar queda el resto de la ruta, en la que ahora se ha integrado Belgrado. El coste total del proyecto se estima en 10.000 millones de dólares (unos 7.000 millones de euros).

Con la firma del acuerdo sobre el gaseoducto, "Serbia se convierte en uno de los nudos de tránsito clave en el sistema de suministros de combustibles rusos que se está formando en el sur de Europa", dijo Putin. Los acuerdos firmados ayer en Moscú suponen un espaldarazo preelectoral para los actuales dirigentes de Belgrado. Uno de ellos es el protocolo de las condiciones de compra por parte de Gazprom Neft del 51% de Naftna Industrija Srbije, empresa monopolista en el sector petrolero de Serbia.

miércoles, 16 de enero de 2008

La cultura rusa aún lucha con sus demonios, entre Putin y Rasputín

Los intelectuales se preocupan por el poder de la Iglesia y el creciente culto a la personalidad de Putin.

En la historia de Rusia, una tierra de grandes escritores, artistas y científicos, todos ellos -la "intelligentsia", en ruso- siempre funcionaron, aun a pesar suyo, como la conciencia moral del país. Rusia es también la tierra de los grandes autócratas, de la policía secreta, de la disidencia como un acto de coraje. Es una larga tradición. El historiador Richard Pipes cuenta en "Rusia bajo el Antiguo Régimen" que el primer disidente oficialmente registrado era -a comienzos del siglo XVIII- un príncipe, Ilya Khvorostinin, denunciado por las autoridades porque no practicaba la religión ortodoxa, tenía libros en latín en su biblioteca, decía que el zar era "un déspota" y se quejaba de que entre el pueblo de Moscú no había con quién conversar. "Nuestra democracia es feudal, tendremos que vagar en el desierto durante años para encontrar líderes políticos que no sean señores feudales", decía el poeta Yevgeny Yevtushenko en 1994. Antes todavía, hacia 1925, el poeta Maximilian Voloshin decía que el zar Pedro el Grande "fue el primer bolchevique", porque era "más un escultor que un carnicero aunque esculpía en la carne, no en la piedra". Ahora que Vladimir Putin ocupa la tapa de la revista "Time" como personaje del año 2007 -bajo el título "nace un zar"- y se habla de los nuevos "tiempos de estabilidad" luego de la crisis provocada por el final de la Unión Soviética en 1991, vale preguntarse por la situación de la cultura rusa. Está claro que luego de beneficiarse de los altos precios del petróleo y de asegurarse el control de los servicios secretos y los medios masivos, Putin apunta hacia la cultura. Las elecciones presidenciales de marzo de 2008 -que podría ganar un delfín suyo- polarizan a muchos.

Claro que esta Rusia no es la de Stalin, hoy la "intelligentsia" puede hablar sin miedo de terminar en un campo de concentración. Aun así, importantes artistas y escritores, conscientes de la oscura historia de represión cultural en este país, se angustian por el creciente poder de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Estado poscomunista, la ola de nacionalismo y el "culto a la personalidad" auspiciado por el Kremlin. "El arte ruso cultiva la ironía, ésa es nuestra tradición, y por eso disgusta tanto al gobierno como a la Iglesia", dice el galerista ruso Marat Guelman, mirando por la ventana de su casa hacia la Catedral de Cristo Salvador, dinamitada por Stalin y reconstruida hace poco.

Pero aun los símbolos religiosos son difíciles de desentrañar en este país. Por caso, Kursk es un nombre que significa tres cosas a la vez. Es el nombre de una ciudad del centro de Rusia famosa por las peregrinaciones religiosas a su monasterio y su catedral, como lo muestra la famosa pintura de Ilya Repin "Procesión de Pascuas en la región de Kursk", de 1883. Es el nombre de la mayor batalla de tanques de la Segunda Guerra Mundial, en 1943. Y es el nombre del submarino nuclear construido en 1994 -orgullo de la flota rusa del Mar del Norte- que se hundió en el año 2000 por un accidente que mató a sus 118 tripulantes.

"La palabra de moda hoy es no solo 'patriotismo' -aunque abunda en las películas oficialistas- sino 'optimismo'. Hay que ser 'positivos', el precio del petróleo está alto. Pero cualquiera puede ser golpeado y apresado por la Policía, la televisión sigue bajo control estatal, el Ejército masacra a los civiles en Chechenia y los recursos naturales de Rusia fueron privatizados por antiguos oficiales de la KGB, a todo eso le llaman estabilidad", dice el músico Alexander Manotskov. Y agrega: "Lo que no entienden en Occidente es que todo eso se hace con el apoyo entusiasta de las mayorías. Los que creemos en la democracia, el arte moderno y la libertad personal en Rusia somos una minoría".

En este clima, el cineasta Nikita Mijalkov -el famoso director de "Sol ardiente" y "Pieza inconclusa para piano mecánico"- firmó una carta pública de apoyo a Putin pidiéndole que se quede en el gobierno más allá de lo que digan las leyes. "Rusia necesita autoridad, aunque esto suene absurdo en el mundo civilizado, el caos aquí es una catástrofe para todos, ¿por qué la gente se asusta del patriotismo? Hay una histeria entre los intelectuales porque ahora se enseñan las bases de la cultura religiosa ortodoxa", dice Mijalkov. Mientras tanto, el joven escritor Sergei Minaev -tiene 32 años y vendió dos millones de ejemplares de su novela "Dukhless" ("Sin alma"), donde relata agriamente la bohemia poscomunista de los años 90 entre los jóvenes de Moscú- confiesa su desconcierto. "Somos un pueblo cortado por la mitad, millones de personas no notaron el cambio que vivimos y ahora ven que volvemos a 1984. Otros se sintieron como mascotas domésticas lanzadas a la selva, los que aprendieron a sobrevivir se transformaron en fieras y por eso llegó el tiempo de domesticarlas". Nada nuevo, según parece. La crítica literaria dice que los héroes de Minaev recuerdan a los "hombres superfluos" de los relatos de Pushkin, Chéjov y Lermontov.

martes, 15 de enero de 2008

Buckingham se asocia con Putin

Lord Linley, el sobrino favorito de Isabel II, vende parte de su negocio de muebles a un oligarca amigo del presidente ruso

REPORTAJE

Tomar el té con la reina de Inglaterra es el sueño que se presume a muchos de los multimillonarios rusos que en los últimos años exhiben todo su poderío en Londres. El oligarca Serguéi Pugachev, personaje ligado al presidente Vladímir Putin, no ha llegado todavía a tanto, pero está a punto de convertirse en socio empresarial del sobrino favorito de Isabel II, lord Linley, un paso que le abre la llave del círculo real.

El hijo de la fallecida princesa Margarita y el fotógrafo Tony Armstrong-Jones ha confirmado que ultima negociaciones con el magnate ruso para venderle una sustancial participación en su negocio de mobiliario de lujo y diseño de interiores.

Fundada en 1985, la empresa cuenta entre sus clientes a Oprah Winfrey, Carolina Herrera, Mick Jagger o el famoso hotel Claridge, pero su expansión precisa de una inyección de fondos que el ex miembro de los servicios secretos rusos está dispuesto a aportar a cambio de su desembarco en la alta sociedad británica.

Pugachev, que hace coincidir la operación con el lanzamiento en Europa de una gama de productos de lujo, ha forjado su amistad con Linley tan sólo en los últimos seis meses. El pasado septiembre le invitó a una cacería en la República siberiana de Tuva, de la que es senador y donde posee intereses en la explotación minera.

Que David Linley es un hombre interesado en el dinero quedó demostrado hace un año, cuando puso a subasta en la sala Christie's el grueso de las posesiones más queridas de su madre.

Las objeciones iniciales de su hermana, lady Sarah Chatto, fueron acalladas con el balance final de la venta: 21 millones de euros. Desde entonces, el vizconde combina su gestión empresarial con la presidencia de la prestigiosa casa de subastas Christie's en el Reino Unido.

Linley, de 46 años, está casado con la aristócrata Serena Stanhope, con quien tiene dos hijos, de ocho y cinco años. Hasta hace pocos meses, sus únicas apariciones en la prensa amarilla obedecían a su temeraria conducción en moto por las calles de Londres con la pequeña de la familia, Margarita, como copiloto.

La idílica estampa familiar se rompió a raíz de un escándalo de sexo y chantaje que involucraba a un minor royal con un asistente de la casa real. La prensa no puso nombre al protagonista del escarceo homosexual, pero varias webs de Internet acabaron por identificarlo como el vizconde.

Aunque Serena tanteó el pasado noviembre a un abogado especializado en divorcios, la pareja ha vuelto a dejarse ver en los exclusivos cenáculos que frecuentan en Londres. Y que pronto abrirán a su nuevo amigo ruso.

martes, 8 de enero de 2008

Gazprom atenaza a Europa

El monopolio ruso planea controlar los grandes depósitos de gas de Nigeria, exportador clave para el continente

Gazprom, el gigante energético controlado por el Estado ruso, se está abriendo camino en África. La intención de esta compañía de entrar en las grandes reservas gasísticas de Nigeria aumenta la preocupación de Europa respecto a su creciente dependencia energética de Rusia, según publicó el diario británico Financial Times el pasado fin de semana. Gazprom se compromete a invertir en infraestructuras en el país africano a cambio de explotar algunos de los principales depósitos mundiales, asegura una fuente oficial nigeriana.

El movimiento ruso amenaza con desatar la inquietud de los países europeos, pues una cuarta parte de sus provisiones de gas provienen de Rusia. La disposición de su presidente, Vladímir Putin, de interrumpir el suministro en función de criterios políticos ha alarmado a los Ejecutivos europeos. La intención de Gazprom de hacerse con parte de las mayores reservas gasísticas del mundo constituye una de las incursiones más enérgicas en la batalla global por los activos energéticos africanos.

Cualquier iniciativa de Gazprom para establecerse en Nigeria, un territorio hasta ahora dominado por compañías como la europea Royal Dutch Shell o las estadounidenses Chevron o Exxon, reforzaría la tendencia mundial de empresas estatales -rusas, chinas, indias o coreanas- que retan a sus rivales occidentales.

Exportaciones a España

España es el país que más importaciones de gas recibe de Nigeria, seguido de Francia y Portugal. Estados Unidos se sitúa en cuarto lugar. Pese a esta gran dependencia gasística, las empresas europeas y estadounidenses se han centrado históricamente en las reservas de petróleo de ese país, las mayores del mundo.

La fuente oficial nigeriana asegura que varios ejecutivos de Gazprom visitaron Nigeria a mediados de diciembre con una serie de propuestas para impulsar el sector del gas, cuyo desarrollo es deficiente. Un documento de la compañía al que ha tenido acceso el diario económico señala que la firma puede ofrecer un "gran conocimiento técnico y recursos financieros". Un portavoz de Gazprom confirmó los contactos. "África es una de nuestras prioridades", subrayó.

Esta iniciativa forma parte de un cortejo del presidente ruso, Vladímir Putin, que realizó un escrito el año pasado al líder nigeriano, Umaru Yar'Adua, en busca de una cooperación energética. Fuentes oficiales nigerianas hablan con entusiasmo del proyecto ruso. Ese país, aseguran, comparte su percepción de que las compañías occidentales se han beneficiado del petróleo nigeriano durante décadas, sin ofrecer lo suficiente a cambio. "Lo que Gazprom propone es alucinante", insiste la fuente de Nigeria.

El Rey hace balance: "Buenísimo"

El Monarca recuerda a las víctimas y agradece "el apoyo de los españoles"

El rey Juan Carlos I recordó ayer, con motivo de la Pascua Militar, a las víctimas del terrorismo. Denunció, una vez más, a la "lacra abominable e inaceptable que suscita nuestras más profunda repulsa y firme condena" y dirigió un saludo especial a "cuantos militares cumplen misiones lejos de la patria" que "contribuyen con lo mejor de su esfuerzo al prestigio de España".

Don Juan Carlos no hizo ninguna referencia en su discurso, ante la cúpula militar, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y los ministros de Defensa e Interior, José Antonio Alonso y Alfredo Pérez Rubalcaba, a sus 70 años, que cumplió la víspera. Sí lo hizo en un encuentro informal con los periodistas. "(El balance) es buenísimo, gracias a todos los españoles", dijo, tras comentar que pasó la jornada con su familia. E informó de que había recibido numerosas felicitaciones, entre las que citó la del Rey de Marruecos, Mohamed VI, la del presidente de Rusia, Vladimir Putin, y la de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández.

Don Juan Carlos tampoco hizo ninguna referencia en su discurso a las tensiones políticas del año o a los ataques que ha recibido la Monarquía.

Ciñó su intervención, más breve incluso que en otras ocasiones, al papel desempeñado por la Guardia Civil en la defensa del orden, con una alusión expresa a los dos jóvenes guardias asesinados por ETA el pasado 2 de diciembre -"víctimas de la más cruel y cobarde sinrazón terrorista"- y a la contribución de las Fuerzas Armadas a la paz en el mundo.

Resaltó, en este sentido, "el alto prestigio que nuestros ejércitos han sabido cosechar a escala internacional mediante su eficaz participación en las operaciones de mantenimiento de la paz y de carácter humanitario en múltiples países y regiones en el marco de Naciones Unidas, de la Alianza Atlántica y de la Política Europea de Seguridad y Defensa".

Por su parte, el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, repasó la contribución española a las operaciones de paz en Líbano, Afganistán, Kosovo y Bosnia-Herzegovina, y recalcó que "nos sentimos más seguros en España y en condiciones a la vez de exportar paz y seguridad a otros lugares del mundo".

Las confesiones de Chávez a Naomi Campbell

REPORTAJE
El mandatario venezolano concede una entrevista a la supermodelo Naomi Campbell en la que opina que Fidel Castro es el "líder mundial con más estilo"

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha concedido una entrevista a la supermodelo Naomi Campbell en la que califica al Gobierno de Estados Unidos de "genocida" y elogia al dirigente cubano Fidel Castro como el "líder mundial con más estilo". En su entrevista, que publicará en el próximo número la revista británica GQ, Chávez tilda al presidente de EE UU de "completamente loco", e insiste en que Bush y su gabinete quisieron matarle.

El presidente venezolano tacha a Condoleezza Rice de "secretaria de Estado de un gobierno genocida", y se felicita de que su jefe, Bush, esté ya próximo a abandonar la Casa Blanca. "Asistimos a la caída del Imperio. Cuando el mundo está atemorizado, es un paso antes de la caída. Como en el cuento, el emperador está desnudo, y le hemos visto el culo", agrega Chávez.

Venezuela es un país rico en crudo, lo que da a pie a su presidente a afirmar en la entrevista: "El petróleo se acabará en la mitad del globo, pero aquí tenemos crudo para otros cien años". "Fidel (Castro) me dice siempre que no diga eso, y exclama que cada vez que lo digo me pongo en el punto de mira de Bush", afirma el gobernante venezolano.

Sobre Castro

Chávez dice de su país que es un ejemplo de respeto de los derechos humanos. "Estamos comenzando una revolución pacífica. No tenemos un solo prisionero político. No hemos matado a nadie. Hemos prohibido que se detenga a la gente por motivos políticos", afirma. "La presunción de inocencia vale para todos, y aquí se respetan los derechos humanos. No creo que haya ningún país del mundo con mayor libertad de expresión" que Venezuela, insiste.

Sobre la elegancia del presidente cubano, Chávez señala que "su uniforme es impecable. Sus botas están bien lustradas y su barba es elegante".

Cuando Naomi Cambell le pregunta si conoce al heredero del trono británico, Chávez responde: "Me gusta el Príncipe. Ahora tiene a Camilla, su nueva chica. No es tan atractiva (como Diana de Gales), ¿no es cierto?", interroga a su vez. Continuando en plan frívolo, la modelo quiere saber si Chávez se dejaría ver con el torso desnudo como el presidente de Rusia, Vladimir Putin, a lo que aquél responde: "¿Por qué no?", e invita a Campell a palpar sus músculos.

Chávez mostró a la entrevistadora su biblioteca y sus pinturas, y le confesó que le gusta cantar. "Si no fuese presidente, sería un cantante latino de mucho éxito", comenta Campbell, quien afirma que no fue a Venezuela a "juzgar" al político sino a entrevistar al "hombre Hugo Chávez".

En su comentario final, la modelo considera que "Chávez dice lo que piensa", y confiesa que le pareció una persona "sin miedo, pero no amenazadora o irracional". "Espero que las relaciones de Venezuela con (los Estados Unidos de) América mejoren en el futuro inmediato. Con independencia de lo que le tenga reservado el futuro, para mí su papel será siempre el de un ángel rebelde", escribe Campbell.

Polonia enfría el plan de EE UU para desplegar un escudo antimisiles

El nuevo Gobierno polaco escuchará las inquietudes de Rusia antes de decidir


El nuevo clima de entendimiento entre Varsovia y Moscú ha empezado a dar sus frutos. El ministro de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, ha anunciado que el Gobierno de Varsovia no está listo para decidir si acepta albergar elementos del escudo antimisiles con el que Washington pretende hacer frente a posibles ataques procedentes de Irán o Corea del Norte. Y se tomará su tiempo para hacerlo. El nuevo Gobierno polaco quiere primero escuchar las inquietudes de Moscú, contrario a los planes estadounidenses, y quiere también analizar los riesgos que implicaría la cooperación militar transatlántica, incluido el deterioro de las relaciones con Rusia. Los polacos temen dilapidar toneladas de capital político diciendo "sí" a un proyecto que acabe por no contar con el visto bueno del nuevo inquilino de la Casa Blanca.

"No nos sentimos amenazados por Irán", declaró este fin de semana el ministro Sikorski en una entrevista a la Gazeta Wyborcza. "Todavía no hemos tomado una decisión. Este

[el escudo antimisiles] es un proyecto estadounidense, no polaco", añadió.

Las palabras de este político conservador y ferviente atlantista son un reflejo de la nueva posición de Varsovia en sus relaciones con Washington, lo que supone un cambio sustancial frente al cheque en blanco que el anterior Gobierno de los gemelos Kaczynski ofreció al aliado estadounidense para instalar 10 misiles interceptores en Polonia.

El Gobierno liberal de Donald Tusk, vencedor de los comicios del pasado octubre, se ha propuesto resucitar el reguero de cadáveres diplomáticos que los Kaczynski dejaron a su paso. La recomposición de las relaciones con la Unión Europea y con Rusia, tratando de no ofender a Washington, es el eje principal de la política exterior de Tusk. Prueba de ello es la visita de Serguéi Kisliak, viceministro de Exteriores ruso, a Polonia -algo inimaginable en tiempos de los Kaczynski- el próximo jueves, para hablar del escudo antimisiles, según confirmaron ayer fuentes del Ejecutivo polaco. El mismo día, Tusk viajará a la República Checa, donde EE UU tiene previsto instalar un radar del escudo, para abordar la cuestión. Encuestas recientes indican que cerca de la mitad de los checos y los polacos son contrarios a albergar elementos del escudo antimisiles.

El presidente ruso, Vladímir Putin, que ha llegado a comparar los planes estadounidenses con la crisis de los misiles de Cuba en 1962, amenazó en noviembre pasado con suministrar misiles a la vecina Bielorrusia con capacidad para alcanzar territorio polaco, de seguir adelante el escudo antimisiles, que considera una amenaza para su propia seguridad.

Por eso, Varsovia quiere detenerse a evaluar y minimizar en la medida de lo posible los riesgos que implicaría la instalación de los interceptores estadounidenses en Polonia. Y por eso también, exige a Washington que contribuya a aumentar la capacidad defensiva polaca.

El titubeo polaco ante el despliegue del escudo antimisiles obedece, además, a los tiempos de la política interna estadounidense. Fuentes del Gobierno polaco próximas a las negociaciones aseguran que las elecciones para el cambio de inquilino en la Casa Blanca a principios del año que viene constituyen "sin duda" un factor que Varsovia tiene muy en cuenta en sus negociaciones con Washington.

"El peor escenario sería aquel en el que Polonia aceptase el escudo, asumiese el coste político y luego no se desplegara porque cambie el Gobierno estadounidense", dijo Sikorski a la Gazeta Wyborcza.