sábado, 23 de febrero de 2008

EE UU retira personal no esencial de su embajada en Serbia

La UE exige a Serbia reforzar la seguridad de las embajadas extranjeras.- El presidente ruso considera que el caso Kosovo sienta un "terrible precedente"

La Casa Blanca ha ordenado hoy el retiro de personal no esencial y los familiares de los diplomáticos, después de los incidentes de ayer, cuando una turba enardecida de jóvenes serbios asaltó y prendió fuego a la embajada de Estados Unidos en Belgrado. Tras consultas entre Washington y la sede diplomática en Serbia, se ha decidido que el embajador y el personal central permanecerán en Belgrado, según ha informado una portavoz de esa delegación. La embajada reabrirá sus puertas el martes, después de reparar los daños hechos al edificio ubicado en el centro de la capital serbia, que presenta puertas derribadas, ventanas rotas y algunas secciones quemadas.

La Unión Europea ha advertido a Serbia tras los incidentes registrados ayer en Belgrado, donde ardió la embajada de EE UU y un manifestante apareció carbonizado. Ministros y responsables de la UE han exigido a las autoridades serbias que se esfuercen por proteger las embajadas extrajeras en su territorio y han mostrado su preocupación por las consecuencias de este clima de violencia que puede perjudicar la futura adhesión de Serbia a la Unión.

El Alto Representante europeo para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, ha recordado a los serbios que es obligación de los países proteger las embajadas que se encuentran en su territorio. Solana ha destacado en este sentido que “el clima tiene que calmarse para retomar las negociaciones”, en relación a la firma de un Acuerdo de Asociación y Estabilización, considerado la antesala de la entrada de Serbia en la UE.

El Alto representante europeo ha asegurado que los países cuyas representaciones han sido atacadas se han quejado y por eso ha advertido que este tipo de protestas violentas “no van a ayudar a nadie” y espera que sea “la última vez” que se producen. Con todo, Solana ha enviado un mensaje de apoyo al presidente serbio, el pro europeo Boris Tadic.

Mientras tanto, Belgrado ha despertado hoy en un ambiente de calma. Los incidentes de ayer causaron la muerte de un manifestante, aún no identificado, cuyo cuerpo apareció carbonizado en el interior de la embajada de EE UU, que fue asaltada por un grupo de personas. Los daños también se produjeron en los edificios de las representaciones diplomático-consulares de Turquía, Croacia, el Reino Unido, Bélgica, Alemania, Bosnia-Herzegovina y Canadá.

Otras 150 personas resultaron heridas, según fuentes policiales. La mayoría de los heridos fueron atendidos en un centro de urgencias y en un hospital militar de la capital, según la policía, que indicó también que se registraron importantes daños materiales en Belgrado donde tiendas y restaurantes de comida rápida de compañías norteamericanas fueron destrozados.

Las cuatro potencias europeas, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia, apoyan la independencia kosovar, junto con EE UU que ha patrocinado esta secesión, mientras que España, Grecia, Rumania, Eslovaquia y Chipre lo rechazan por ser contraria a la legalidad internacional y no tener el aval de la ONU.

Para hoy estaba convocada una nueva marcha en Mitrovica-norte, en la frontera kosovar con Serbia. Es la manifestación diaria a la que acuden los serbioskosovares desde que Kosovo declaró unilateralmente su independencia el pasado domingo. Una protesta que se convoca cada día a las 12.44 horas como referencia directa a la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU, que establece Kosovo como parte de Serbia. Varios centenares de manifestantes serbios han atacado a la policía local en el norte de Mitrovica lanzando piedras y petardos.

Rusia amenaza

En mitad de este clima de tensión, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha asegurado hoy que la independencia de Kosovo y su reconocimiento internacional representa un "terrible precedente" de consecuencias "imprevisibles".

"Kosovo es un terrible precedente que, de hecho, rompe todo el sistema de relaciones internacionales formado no sólo durante décadas, sino durante siglos", ha dicho Putin durante la cumbre informal de la pos-soviética Comunidad de Estados Independientes (CEI), citado por la televisión pública rusa. Putin ha agregado que la secesión de Kosovo "puede conllevar toda una cadena de consecuencias imprevisibles", y los países occidentales que reconocen la independencia de este territorio de mayoría albanesa

"no calculan los resultados de sus pasos".

Previo a las declaraciones de Putin, el representante de Rusia en la OTAN, Dmitri Rogozine, ha asegurado que su país podría “utilizar la fuerza” si la OTAN o la Unión Europea desafían a la ONU sobre la independencia de Kosovo.

“Si hoy la Unión Europea adopta una posición unida o la OTAN supera su mandato en Kosovo, estas organizaciones van a desafiar a la ONU y entonces nosotros también vamos a actuar con una fuerza armada para que se nos respete”, afirmó Rogozine en una videoconferencia desde Bruselas, citado por la agencia Interfax.

Solana pide calma a Serbia si quiere un acuerdo con la UE

Los Veintisiete censuran los ataques a las legaciones diplomáticas en Belgrado

La Unión Europea, dividida ante la proclamación de independencia de Kosovo, reaccionó ayer al unísono para protestar por los asaltos a legaciones diplomáticas occidentales en Belgrado y exigir a las autoridades la restauración del orden al tiempo que llamaban a la calma de la calle.Las algaradas despertaron a Bruselas de su anterior complacencia ante el aval al secesionismo. Pero la inercia también se impuso. Javier Solana habló de la necesidad de que haya una atmósfera de calma para lograr un acuerdo entre la UE y Serbia. "Estos actos no llevan a ninguna parte", manifestó el alto representante de la UE en Brdo (Eslovenia), adonde había acudido a una reunión informal de ministros de Defensa europeos. "Hay que volver a la calma y recuperar el clima propicio a los contactos que permitan avanzar hacia un acuerdo de asociación y estabilidad" entre Belgrado y la UE, insistió el coordinador de la diplomacia europea.

Ese acuerdo es un paso previo a la hipotética integración de Serbia en la UE y fue interpretado en su día como un gesto amable hacia Belgrado al tiempo que se ultimaba el golpe sobre Kosovo. Holanda lo vetó y como alternativa se ofreció un preacuerdo, repudiado por los serbios ante lo que consideran un acto hostil comunitario en Kosovo. Volver a esgrimir ayer el acuerdo fue una muestra de irrealismo político de los responsables comunitarios, sorprendidos por las algaradas de Belgrado. Los serbios reclamaban ayer Kosovo, no acuerdos con la UE.

Alemania, Francia y la presidencia eslovena de la Unión, entre otros, expresaron su rechazo a lo ocurrido en Belgrado, calificado como inaceptable, mientras la atmósfera se cargaba con las reclamaciones de independencia de los serbios de Bosnia y las confusas manifestaciones del embajador ruso ante la OTAN, el nacionalista Dmitri Rogozin.

El embajador de Vladímir Putin pareció insinuar una hipotética reacción armada de Rusia en caso de que las cosas se desbordaran en Kosovo. Ante responsables aliados, Rogozin atribuyó la alarma causada a un error de interpretación de sus palabras. Según él, su alusión al empleo de "una fuerza brutal" no debe interpretarse como fuerza militar, sino diplomática.

martes, 19 de febrero de 2008

Putin marca territorio

El presidente ruso deja claro que, tras dejar el poder, seguirá mandando; no es un buen augurio
EDITORIAL

Vladímir Putin ha aprovechado su última conferencia de prensa anual como presidente de Rusia para enunciar maratonianamente (más de cuatro horas y media) el testamento que su sucesor tendrá que cumplir a partir de mayo, cuando asuma la jefatura del Estado el ahora viceprimer ministro Dmitri Medvédev, candidato elegido y catapultado por el propio Putin. Antes se celebrará el trámite de las elecciones presidenciales del 2 de marzo, elecciones que los países democráticos consideran preparadas por el Kremlin y cuya limpieza la OSCE ha decidido no fiscalizar, debido a las trabas contumaces de las autoridades rusas.

Será en cualquier caso el propio Putin, transformado por un notable volatín institucional en jefe del Gobierno -su partido arrasó en las legislativas de otoño pasado-, el que tenga la oportunidad de recordar a Medvédev el compás de la política rusa, cuando el todopoderoso jefe durante ocho años se convierta nominalmente en su subordinado. Putin dijo ayer que pretende ser un primer ministro poderoso y duradero. En la Constitución rusa, los poderes del presidente son omnímodos, y los del primer ministro casi testimoniales y básicamente económicos. Pero la ley fundamental no dice nada de las decisivas bases personales de la autoridad en Rusia. Putin las tiene todas después de haber gobernado el resurgir económico y militar de su país y haberlo modelado políticamente a su antojo.

Del repertorio de advertencias del líder ruso, matizadas con la afirmación de que el Kremlin no busca el regreso a la guerra fría, destaca que sus misiles apuntarán a cualquier país del entorno que participe del escudo balístico estadounidense, amenaza directa a su seguridad. El aviso se dirige a Polonia y la República Checa, miembros de la OTAN, pero también a Ucrania. Moscú tiene además un plan, sin explicitar, para el momento inminente en que Kosovo declare su independencia de Serbia. El mensaje de ayer, en el que no faltan la justificación del uso político de la energía ni los sarcasmos sobre las opiniones occidentales a propósito del modelo político ruso, anticipa que la Rusia de Putin no se acaba en absoluto en mayo. Las bases de actuación interna y exterior sentadas por el todavía presidente van a mantenerse presumiblemente durante muchos años.

Ucrania no permitirá la instalación de bases de la OTAN en su territorio

Putin amenazó ayer con apuntar sus misiles a Ucrania si entra en la OTAN

Ucrania no permitirá la instalación de bases de la OTAN en su territorio. Así lo ha confirmado el presidente ucraniano, Víctor Yushchenko, según informa la agencia rusa RIA.

“Si el lado ruso está preocupado sobre las bases militares en nuestro territorio entonces Ucrania no irá a eso… Estamos preparados para apuntalarlo constitucionalmente”, ha dicho el presidente ucraniano. El país, que ha solicitado el ingreso en la OTAN, tiene previsto prohibir la instalación de bases militares en su territorio, con la excepción de Sebastepol, en Crimea, sede de la principal base de la flota rusa al mar Negro.

De esta manera, Ucrania parece dispuesta a seguir la línea marcada por Moscú. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, advirtió ayer que Moscú puede verse obligado a apuntar sus misiles hacia Ucrania si Kiev ingresa en la OTAN e instala infraestructura militar de la Alianza Atlántica o norteamericana.

“Da miedo pensar o decirlo, pero teóricamente no podemos excluir que Rusia apunte a Ucrania con sus misiles en respuesta a un eventual emplazamiento de tales zonas de posicionamiento (de infraestructuras militares de Occidente) en territorio ucraniano”, dijo el líder ruso. El jefe del Kremlin afirmó que Rusia está “preocupada” por los planes de Ucrania de ingresar en la OTAN precisamente por el desarrollo que pueden adquirir los acontecimientos.

Al mismo tiempo, Putin dijo que Ucrania está en su derecho de determinar por su cuenta los parámetros de su seguridad y aseguró que Rusia no piensa inmiscuirse en las relaciones de Kiev con la Alianza Atlántica. “No tenemos derecho ni nos proponemos inmiscuirnos en este proceso”, aseguró Putin y añadió que Rusia desea tener “relaciones amistosas” con la OTAN.

El mes pasado, las autoridades ucranianas pidieron a la OTAN que permita a Ucrania adherirse al Plan de Acción para ser miembro de la Alianza durante la cumbre de abril en Bucarest. Este paso fue recibido de uñas por la oposición ucraniana, que reclama la celebración inmediata de un referéndum sobre la incorporación o no a la OTAN. Las últimas encuestas señalan que la mayoría de los ucranianos se opone a que el país ingrese en la OTAN.

Medvédev invertirá en educación, sanidad y administraciones públicas

El candidato de Putin presenta su programa económico y asegura que es “inevitable” la cooperación entre Rusia y Estados Unidos

El viceprimer ministro ruso y principal candidato a la presidencia, Dimitri Medvédev, ha presentado hoy el programa económico para los próximos cuatro años. El plan, que dio a conocer la semana pasada el presidente saliente, Vladimir Putin, se centra en la estrategia de desarrollo hasta el 2020 a partir de la innovación.

En una intervención en un foro económico en la ciudad siberiana de Krasnoyarsk,

Medvédev ha hablado de los puntos más importantes de su proyecto económico que pretende promover especialmente la eficacia de las administraciones públicas, que actualmente constituyen uno de los obstáculos principales para el crecimiento sostenible del país.

El candidato del Kremlin a la presidencia ha asegurado que es preciso “acabar con el predominio de los sectores extractores en la economía nacional” y efectuar “fuertes inversiones en educación, sanidad y ciencia”. Además, Medvédev ha propuesto sustituir a la mayoría de los funcionarios públicos en los consejos de dirección de las empresas estatales por directores independientes y ha planteado la tarea de conferir una nueva calidad al sistema de gestión de las compañías, controladas por el Estado.

También el candidato ruso se ha referido a las relaciones de Estados Unidos y su país, donde persisten los problemas con la independencia de Kosovo y el escudo antimisiles norteamericano.

“Es necesario que Estados Unidos y Rusia cooperen (...) es inevitable. Si antes podíamos (...) construir muros para aislarnos, en el mundo actual globalizado, cuando nuestros países comparten, de hecho, una serie de valores, dicha cooperación debería continuar”, ha dicho.

Kosovo aviva el ansia separatista de varios enclaves de la antigua URSS

Rusia apoya a Serbia y exige a la ONU que se respete la legalidad internacional

Rusia denunció ayer la declaración de independencia de Kosovo, pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU -que terminó anoche sin alcanzar ningún acuerdo- y apoyó las "justas exigencias" de Serbia "para restaurar la integridad territorial del país". Esta posición del Ministerio de Exteriores fue avalada por el portavoz del Kremlin, Dmitri Pskov, que calificó la independencia como un "acto ilegítimo" que contradice la resolución 1.244 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el Acta de Helsinki y el Grupo de Contacto. Pskov añadió que Rusia no reconoce la competencia de la misión de la UE en la región.

La independencia de Kosovo es un tema delicado para el Kremlin, ya que desencadena una dinámica autónoma en los territorios no reconocidos que se autoproclamaron independientes a principios de los años noventa como resultado de la desintegración de la URSS (Osetia del Sur y Abjazia en Georgia y el Transdniéster en Moldavia, así como el Alto Karabaj, enclave de Azerbaiyán donde los azerbaiyanos fueron expulsados por los armenios en 1988).

Moscú no ha reconocido a ninguno de estos enclaves, pero ha sostenido económicamente a Abjazia, Osetia del Sur y el Transdniéster, donde ha repartido pasaportes rusos a decenas de miles de personas. Estos pasaportes podrían servir para legitimar una eventual intervención en defensa de los intereses de los ciudadanos rusos, si Moscú así lo deseara.

La retórica de Rusia ante los agujeros negros de la ex URSS ha variado y en ocasiones ha sido ambigua. El Kremlin no quiere complicarse la vida reconociendo su independencia, pero tampoco quiere propiciar una solución de los conflictos latentes que le prive de palancas de influencia en Georgia y en Moldavia. Por otra parte, la voluntad de Rusia de resolver esos conflictos en provecho de Moldavia o Georgia se ve sensiblemente mermada en vistas de la ampliación de la OTAN.

Pero para los separatistas pos-soviéticos, que defienden su independencia unilateral desde hace más de cinco lustros y que creen tener más motivos que Kosovo para ello, la declaración de Pristina es un precedente que no puede desperdiciarse, tanto si Moscú quiere acompañarles como si no. "Abjazia se dirigirá en breve al Parlamento de Rusia y al Consejo de Seguridad de la ONU para pedirles que reconozcan su independencia", declaró el presidente abjazo, Serguéi Bagapch. "Hay más bases políticas y jurídicas para reconocer Osetia del Sur y Abjazia que Kosovo", manifestó el líder de Osetia del Sur, Eduard Kokoiti.

"No vamos a imitar a nadie", dijo Putin en su última conferencia de prensa, donde reiteró sus advertencias a países con problemas territoriales como España. Putin se jacta de haber asegurado la integridad rusa tras el peligro de fragmentación que en su opinión existía en la década de los noventa, pero no está del todo relajado. Para Rusia, el caso de Kosovo tiene otra inquietante dimensión internacional. El ex jefe de Gobierno Yevgueni Primakov reprochó anoche a Occidente el imponer soluciones por su cuenta sin permiso de la ONU y "continuar así la lógica de Irak".

Argelia negocia devolver a Rusia 15 'cazas' defectuosos

El presidente de Argelia, Abdelaziz Buteflika, llegó ayer a Moscú en una difícil visita oficial: uno de los objetivos de ella es tratar el tema del multimillonario contrato de armamento firmado con Rusia en 2006, que incluía 36 cazas Mig 29. Ahora Argelia quiere anular el contrato y devolver los 15 Mig ya recibidos alegando problemas de calidad. Los rusos consideran que las razones que dan los argelinos no tienen fundamento y acusan a las fuerzas que presionan por la compra de cazas occidentales, concretamente franceses, de haber "armado el escándalo" en torno a los Mig. Moscú asegura que no todo está perdido y que Argelia no ha tomado aún la decisión de devolver los Mig.

Argelia había firmado un contrato por cerca de 7.000 millones de dólares (4.772 millones de euros) en compras de armamento después de que Rusia accediera a condonarle la deuda de la época soviética. El paquete incluía, además de los Mig, 28 cazas Su-30, 16 aviones Yak-130, sistemas de defensa antiaérea, tanques y otras armas. Rusia estaría dispuesta a aceptar de vuelta los Mig si Argelia compra otros cazas más modernos y caros.

Pero las conversaciones que hoy mantendrá Buteflika con Vladímir Putin en el Kremlin no sólo estarán centradas en el problema relacionado con la compra de armas. También tratarán el tema de la energía atómica: Argelia desea construir una central nuclear para generar electricidad controlada por el Organismo Internacional de la Energía Atómica. Los primeros contactos ruso-argelinos en esta esfera fueron establecidos en 2005. Naturalmente, otro tema clave será la cooperación entre Rusia y Argelia en la esfera del gas y el petróleo.