jueves, 29 de noviembre de 2007

Gari Kasparov, liberado tras cinco días en prisión

Fue acusado de desobedecer a la policía durante la manifestación contra el gobierno de Putin

El ex campeón mundial de ajedrez Gari Kaspárov, que lidera el movimiento opositor La Otra Rusia, ha sido liberado tras cinco días en prisión, después de que fuera detenido en Moscú junto con otros políticos críticos con el Kremlin.

?Espero que la gente en el mundo pueda ver lo que les ocurre a los activistas en Rusia. Este régimen está en una fase peligrosa de convertirse en una dictadura?, ha dicho Kasparov desde su domicilio.

El líder opositor fue condenado a cinco días en prisión acusado de desobedecer a la policía durante la manifestación que protestaba contra el Gobierno de Vladimir Putin. La protesta había congregado a unos 3.000 manifestantes, pero 150 de ellos intentaron atravesar el control policial para dirigirse a la sede de la Comisión Central Electoral donde tenían previsto enunciar un comunicado contra el Gobierno de Putin, según las autoridades.


Zapatero pide a Rusia que no abandone el tratado de fuerzas convencionales

El presidente español apuesta por el diálogo para resolver la crisis con Moscú


Durante el XV Consejo Ministerial de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha lanzado un mensaje de reconciliación con Rusia ante el reciente enfrentamiento de Moscú con EE UU y la Unión Europea por la intención de Vladimir Putin de abandonar el tratado de las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE).

De esta manera, España, que se despide de su presidencia de turno en la OSCE, ha tomado la iniciativa de acercar posturas entre los rusos y los 56 países integrantes de la organización internacional. Zapatero ha pedido a Rusia que no abandone el tratado de armas convencionales y ha apostado por el diálogo, en medio de la crisis abierta entre Moscú y EE UU por el escudo antimisiles que la administración estadounidense tiene planeado construir al Este de Europa.

El consenso ha sido otra apuesta del presidente español al referirse a la polémica en torno a la supervisión de la organización en las elecciones rusas. La OSCE renunció a mandar observadores a las elecciones parlamentarias del próximo domingo en Rusia ante las dificultades puestas por el Gobierno del presidente Vladimir Putin para desarrollar su labor de observación.

Elecciones rusas

Sin embargo, Estados Unidos y la Unión Europea han considerado inaceptable la actitud de Rusia contraria a los métodos de control electoral de la OSCE y le han exhortado a levantar sus restricciones ante los próximos procesos electorales. El presidente Vladimir Putin también ha alimentado la polémica, ignorando tales críticas en un programa de la televisión rusa. El presidente ruso ha asegurado que lo único importante es salir a votar el próximo domingo y hacerlo por su partido, Unidad Rusia.


miércoles, 28 de noviembre de 2007

¿Grietas en la casa de Putin?

Dos son las razones que explican por qué desde hace tres lustros las elecciones generales andan de capa caída en Rusia: si la primera remite al escaso peso que corresponde al Parlamento en el ordenamiento político del país, la segunda subraya los efectos perniciosos derivados de los apenas tres meses que median entre las elecciones citadas y las presidenciales.

No hay motivo mayor para afirmar, por lo demás, que las generales que han de celebrarse en diciembre van a escapar al tono lúgubre de sus antecesoras. Con casi todo el pescado vendido, las únicas incógnitas que perviven son las relativas a lo que, en virtud de su estricto libre albedrío, se dispone a hacer Putin. Y ello aunque sea cierto que a los analistas puntillosos no les va a faltar trabajo a la hora de sopesar si la popularidad del presidente experimenta algún menoscabo, si los diferentes partidos putinianos arrasarán en su escenificación de un teatral pluralismo o si, por el contrario, la maltrecha oposición del momento obtendrá algún respiro.

Las cosas como fueren, y al menos en lo que hace a los meses venideros, nada invita a concluir que se avecinan cambios importantes. Beneficiado por la inevitable comparación con su predecesor y por una generosa subida en los precios internacionales del petróleo, Putin ha sabido sacar tajada por igual del apagón informativo que él mismo ha propiciado y de la acomodaticia condición, y de la inanidad, del grueso de esa oposición recién mencionada. Aun con ello, o precisamente por ello, estamos obligados a preguntarnos qué es lo que puede suceder en Rusia de tal suerte que el esquema de poder e intereses trenzado en los últimos siete años empiece a tambalearse.

Adelantaremos al respecto una respuesta que invoca dos horizontes distintos. El primero de ellos da cuenta de una posibilidad que está a la vuelta de la esquina: la de que se revelen disensiones más o menos graves dentro del propio aparato de poder putiniano. Téngase presente, sin ir más lejos, que las decisiones que el presidente se apresta a asumir en lo que atañe al nombre de su presunto sucesor pueden levantar ampollas, y abrir el camino a salidas inesperadas, entre quienes queden desplazados. Otro tanto cabe decir, en un terreno muy próximo, de las trifulcas entre oligarcas que algunos expertos pronostican al calor de una ambiciosa operación de redistribución de activos presumiblemente encubierta tras una fantasmagórica, y ocultatoria, renacionalización.

Mayor interés tiene, sin embargo, el segundo de los horizontes que podría hacer mella en el proyecto putiniano. Sabido es, por lo pronto, que en los últimos años han sido acallados en Rusia los medios de comunicación que, empeñados en mantener algún grado de disonancia con respecto a los designios del Kremlin, contaban con eco entre la población. De resultas, el ciudadano de a pie carece con toda evidencia de una información solvente que le permita manejarse con soltura y criterio en lo relativo a cuestiones tan enjundiosas como las controversias que sigue arrastrando un débil Estado federal, las mentadas disputas entre los magnates, la abusiva dependencia que la economía muestra para con las materias primas energéticas, lo que ocurre en ese agujero negro llamado Chechenia o, en suma, el polémico derrotero de la política exterior del país. Importa sobremanera subrayar, con todo, que ese mismo ciudadano no necesita del concurso de los medios de comunicación para evaluar lo que se barrunta en ámbitos tan cercanos como decisivos: si por un lado sabe de sobra, por ejemplo, hasta dónde alcanza su salario, por el otro puede percatarse sin demasiado esfuerzo de que la bonanza económica que el país registra desde 1999, particularmente beneficiosa para un puñado de inmorales oligarcas, no lo ha sido tanto, en cambio, en lo que se refiere a la situación de la mayoría de las víctimas de las reformas yeltsinianas del decenio de 1990.

Es verdad que la conclusión que parece seguirse de lo que acabamos de reseñar -muchos rusos pueden sentir la tentación de tirar del hilo e identificar al cabo las grietas de la arquitectura putiniana- tiene un alcance limitado: si, por un lado, hay que acercar mucho el oído para apreciar el empuje de las voces críticas, por el otro no faltan fenómenos bien conocidos al amparo de las direcciones carismáticas (a los ojos de muchos de sus compatriotas Putin sería un gobernante espléndido rodeado por todas partes, eso sí, de mediocres y ladrones). Y es que a la hora de certificar que sigue vivo el que acaso es el legado más dramático de la época soviética -una llamativa ausencia de tradiciones de autoorganización y resistencia popular- no hay que viajar mucho: basta con tomar nota de cómo el delirio represivo al que se han entregado en tantos lugares las autoridades -en ausencia, no lo olvidemos, de una oposición que merezca tal nombre- apenas suscita sino un gesto displicente, las más de las veces entreverado de connivencia, entre la mayoría de los rusos.


Carlos Taibo es profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid.

Rusia reprime a un grupo de opositores que pedía la liberación de Kaspárov

Las autoridades rusas han actuado hoy contra las personas que se han acercado al centro de detención donde está el ex campeón mundial de ajedrez Gari Kaspárov desde el sábado por participar en una manifestación contra el régimen de Vladímir Putin. La policía ha arrestado a una veintena de personas, entre las que destacan el líder de las juventudes del partido liberal Yábloko, Iliá Yashin y el escritor satírico Víctor Shenderóvich.

Las detenciones han comenzado después de que terminaran su participación en el piquete non stop los dirigentes del partido Unión de Fuerzas de Derecha, Nikita Belij y Borís Nemtsov, quienes como candidatos a diputados en las legislativas del próximo domingo tienen inmunidad.

Ludmila Mánina -secretaria de prensa de la coalición La Otra Rusia, uno de cuyos líderes es Kaspárov-, ha relatado que las autoridades han utilizado los servicios de provocadores para poder realizar los arrestos. El Ayuntamiento de Moscú había dado autorización para un piquete de una sola persona frente a Petrovka 38, sede de la Policía de Investigaciones donde está detenido Kaspárov, y los opositores se iban reemplazando uno a otro, pero de cuando en cuando se les unía un provocador. En ese momento intervenía la policía, que detenía a ambos, pero poco después dejaba libre al provocador y enviaba al miembro de la oposición al juzgado. Con este método la policía detuvo a cerca de 20 personas, entre los que había varios periodistas.

Anatoli Kárpov, también ex campeón mundial de ajedrez, fue ayer a visitar a su gran rival, pero no le permitieron verlo, a pesar de que él es miembro de la Cámara Pública ?institución consultiva auspiciada por el Kremlin para supervisar los proyectos de ley y hacer de puente con la sociedad civil- y como tal tiene derecho a visitar a los detenidos.

Kárpov dejó claro que no iba a solidarizarse con las ideas políticas de Kaspárov, que no comparte, pero que le preocupaba la suerte de su colega. "Creo que he pasado con Kaspárov más horas ante el tablero que con cualquier otra persona", comentó Kárpov. Clara Shaguénovna, la madre de Kaspárov, también intentó visitarle y llevarle unas hamburguesas rusas que le gustan, pero tampoco la dejaron verlo, aunque prometieron hacerle llegar la comida.

Mientras tanto, el presidente Vladímir Putin ha recibido en el Kremlin al cuerpo diplomático y le ha hecho saber que no permitirá que la política interior de su régimen "sea corregida desde fuera", es decir, desde el extranjero. Al mismo tiempo, el líder ruso ha asegurado que las parlamentarias del domingo serán "limpias" y "transparentes".


Rusia y las elecciones

El domingo 2 de diciembre se deberían celebrar elecciones parlamentarias en la Federación Rusa. Pero no será así. En su lugar, se escenificará una farsa que dará la victoria a Rusia Unida, ese seudo-partido cuyo único programa es la lealtad a un régimen que hoy personifica Putin. En los últimos tiempos, en Rusia, se ha encarcelado a disidentes, se ha reprimido a los movimientos sociales de oposición, se han prohibido partidos políticos, han sido asesinados periodistas díscolos, se ha obligado al exilio a defensores de derechos humanos, se ha impedido sistemáticamente a la oposición su aparición en los grandes medios de comunicación, se ha demonizado a los contrarios a Putin y se han disuelto violentamente sus actos de protesta. Pero el lunes hablaremos de quién ha ganado las elecciones y daremos nuestras bendiciones. Nuestros políticos se mostrarán preocupados y dirán que los comicios no han sido todo lo transparentes que deberían; luego llamarán para felicitar al vencedor. Es invierno, hace frío... necesitamos gas, ¿no.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Putin acusa a EE UU de deslegitimar las elecciones rusas

El presidente culpa a Washington de que no haya observadores de la OSCE

El presidente ruso, Vladímir Putin, acusó ayer a Estados Unidos de ser el responsable de que la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos de la OSCE (OIDDH) haya decidido no enviar observadores a las elecciones legislativas del próximo domingo.

El presidente ruso, Vladímir Putin, acusó ayer a Estados Unidos de ser el responsable de que la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos de la OSCE (OIDDH) haya decidido no enviar observadores a las elecciones legislativas del próximo domingo. Putin anunció que tendrá en cuenta este hecho en las relaciones bilaterales con Washington y advirtió de que no lograrán su objetivo de poner en duda la legitimidad de esos comicios.

"Los datos que tenemos a nuestra disposición muestran que una vez más esto

[el supuesto boicot de las parlamentarias por parte de la OIDDH] ha sido realizado por recomendación del Departamento de Estado de EE UU", declaró Putin en San Petersburgo ante los laureados del proyecto "Equipo profesional del país". Este proyecto dirigido a los jóvenes lo desarrolla Rusia Unida, partido cuya lista de candidatos encabeza Putin. "Este tipo de acciones no puede hacer fracasar las elecciones en Rusia; su objetivo es deslegitimar los comicios. Pero no conseguirán esta meta", agregó. El boicot de la OIDDH demuestra claramente la necesidad de reformar la OSCE, señaló Putin, recordando que Rusia propugna una profunda reforma de esta institución.

Al anunciar que no enviaría observadores a los comicios del 2 de diciembre, Christian Strohal, director de la OIDDH, declaró a mediados de mes que la decisión se debía a las "continuas restricciones impuestas por el Gobierno de Rusia". Urdur Gunnarsdottir, portavoz de la OIDDH, rechazó categóricamente ayer las acusaciones de Putin y aseguró que "ningún país, ni Estados Unidos ni ningún otro, ha dado recomendaciones" de boicotear los comicios rusos.

Putin explicó a los jóvenes que Rusia debe gastar en armamento lo estrictamente necesario para garantizar la seguridad del país y no sobrepasarse en la financiación del sector militar, como ocurría en la época soviética. Al mismo tiempo, las Fuerzas Armadas deben tener la capacidad combativa suficiente para impedir que otros puedan "meter su mocosa nariz" en los asuntos de Rusia. El presidente subrayó que se ha creado y se está aplicando ya un importante programa para modernizar el Ejército.

Mientras tanto, a partir de hoy la ley rusa prohíbe publicar encuestas sobre los posibles resultados de las elecciones que se celebrarán el domingo. Ayer, el Centro Ruso de Estudio de la Opinión Pública divulgó los resultados del último sondeo, según el cual la participación en los comicios será cercana al 60% y Rusia Unida vencerá con un 62,1% de los votos. Superará tambien la barrera legal del 7% el Partido Comunista, que obtendrá un 12,2%. El nacionalista Partido Liberal-Democrático sacaría un 8% y Rusia Justa un punto menos. No obstante, debido al margen de error de la encuesta, ambas organizaciones podrían quedarse fuera del Parlamento.

La policía rusa detiene a decenas de opositores al régimen de Putin

Las fuerzas antidisturbios disolvieron ayer una manifestación no autorizada en la plaza del Palacio de San Petersburgo y detuvieron a varias decenas de opositores al régimen del presidente Vladímir Putin. Entre ellas figuraban Nikita Belij, líder de la Unión de Fuerzas de Derecha (UFD) y candidato a las legislativas del 2 de diciembre, y Borís Nemtsov, ex viceprimer ministro en la época de la presidencia de Borís Yeltsin, que participará en las elecciones presidenciales de marzo por UFD.

La policía impidió asimismo la llamada Marcha de los Disidentes y arrestó a algunos de sus participantes, entre ellos a varios dirigentes locales del partido liberal Yábloko, que fueron golpeados.

Nemtsov, que el sábado participó en el mitin opositor organizado en Moscú donde calificó a Putin de cruel, cínico y mentiroso, dijo que había sido detenido mientras respondía a preguntas de los periodistas en la plaza del Palacio. Belij comentó que la policía en Moscú no había iniciado las provocaciones, como en San Petersburgo. Ambos políticos fueron puestos en libertad ayer mismo.

Kaspárov, en prisión

El sábado fueron detenidas en la capital rusa varias decenas de personas después de que, una vez finalizado el mitin autorizado, un centenar de manifestantes rompiera el cordón policial. Entre los arrestados estaba el ex campeón de ajedrez Gari Kaspárov, que fue condenado con celeridad por una jueza moscovita a cinco días de prisión.

Kaspárov pasó el domingo en la sede central de la Policía de Investigaciones, en Petrovka 38, famosa calle por haber dado su nombre a una popular película policiaca.

Los antidisturbios intervinieron en San Petersburgo después de que en la columna de activistas de Yábloko, que portaban flores blancas, unos jóvenes alzaran varias banderas negras de los nacional bolcheviques, que comenzaron a gritar lemas contra Putin. Las fuerzas antidisturbios también detuvieron a miembros de la oposición en la calle Mayakosvki durante otra manifestación no autorizada.

El mitin de los disidentes junto a la sala de conciertos Octubre, que estaba permitido, transcurrió sin incidentes.

La oposición radical al Kremlin considera que las elecciones parlamentarias del 2 de diciembre serán una farsa, pues se ha impedido participar a una serie de partidos. Además, La Otra Rusia denuncia que se preparan "masivas falsificaciones de los resultados" de las elecciones con el fin de garantizar una victoria aplastante de Rusia Unida, el partido cuya lista ha decidido encabezar el mismo Putin.

Kaspárov, a prisión por protestar contra Putin


El ex campeón mundial de ajedrez Gari Kaspárov, que lidera el movimiento opositor La Otra Rusia, fue detenido ayer en Moscú junto con otros políticos críticos con el Kremlin después de un mitin antiPutin en el que participaron 2.000 personas. Poco después, Kasparov fue condenado a cinco días en prisión acusado de desobedecer a la policía. La manifestación transcurrió sin incidentes, pero una vez terminada un grupo del prohibido partido Nacional-Bolchevique, que encabeza el enfant terrible de la literatura rusa Eduard Limónov, rompió los cordones policiales. Cerca de un centenar de personas que habían participado en el mitin marcharon por una céntrica calle moscovita, bloqueando el tránsito. Fue entonces cuando intervino la policía antidisturbios y detuvo a Kaspárov (en el centro de la foto), informa Rodrigo Fernández desde Moscú.

sábado, 24 de noviembre de 2007

La viuda de Litvinenko demanda al Estado ruso

Acusa a Moscú de ser cómplice del asesinato de su marido, justo hace un año, ante el tribunal de Estrasburgo

Los abogados de la viuda del antiguo miembro de la Inteligencia rusa Alexander Litvinenko han presentado documentos al Tribunal Europeo de Derechos humanos que sostienen la complicidad del Estado ruso en su envenenamiento y lo acusan de fracasar en la investigación del crimen, cuyo principal sospechoso es el empresario Andréi Lugovói.

Si los jueces acogen la demanda contra Moscú, la peor sanción a la que Rusia podría enfrentarse es la expulsión del Consejo Europeo.

Louise Christian, un importante abogado de derechos humanos, ha confirmado que los documentos han sido entregados al tribunal de Estrasburgo y que darán más detalles en una rueda de prensa que ofrecerán hoy, coincidiendo con el aniversario de la muerte del antiguo agente de seguridad.

Litvinenko murió tras una agonía en un hospital de Londres el 23 de noviembre de 2006, después de ingerir polonio radiactivo. Durante un período de tres semanas, la salud de Litvinenko, de 43 años, degeneró drásticamente, dejándolo sin pelo, con la piel amarillenta y con un fallo orgánico completo.

Los familiares y amigos de Litvinenko, incluido el magnate exiliado Borís Berezovsky, otro opositor del presidente ruso, Vladímir Putin, se reunirán hoy frente al hospital donde murió para seguir demandando justicia.

Se espera que en este acto los amigos y familiares de Litvinenko relean la declaración que éste hizo en su lecho de muerte, en la que culpó a Putin directamente de participar en la elaboración del plan que condujo a su muerte. Moscú tachó la acusación de infundada.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Putin se ensaña con Occidente en el inicio de la campaña rusa

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, se lanzó ayer por primera vez al ruedo de la campaña electoral con un agresivo discurso en el que acusó a Occidente de colaborar con los adversarios de Rusia Unida (RU) para saquear a su país. En un estadio de Moscú, el líder, que encabeza la lista de RU sin afiliarse a este partido, pidió a unos 5.000 militantes y simpatizantes llegados de diversas regiones que lo apoyen en las Legislativas del 2 de diciembre, para asegurar la continuidad de su política y un "incremento del bienestar de la población y de la seguridad del Estado a salvo de riesgos políticos".

Putin, que ha reiterado su negativa a enmendar la constitución para gobernar durante un tercer mandato, no dio nuevas pistas sobre sus propios planes de futuro, pero se refirió a la necesidad de un parlamento fuerte y a la "total renovación" del poder tras los próximos comicios. Con la hipertrofiada visión de las amenazas para el Estado, característica de los servicios secretos rusos, Putin planteó un dilema entre RU, como formación interesada por el país, y los adversarios malintencionados.

"Nuestros oponentes no quieren la realización de nuestro plan, porque tienen unas tareas completamente distintas y otras visiones de Rusia", señaló el presidente, que les acusó de querer un "Estado débil y enfermo, una sociedad desorientada y dividida para realizar sus trapicheos a sus espaldas y a costa nuestra". Putin lamentó que existan en Rusia "carroñeros que van a las embajadas extranjeras y llaman a sus puertas esperando el apoyo de las fundaciones y Gobiernos extranjeros, y no el apoyo del propio pueblo".

Sin dar siglas de partidos, Putin arremetió contra los comunistas y contra los liberales que tuvieron altos cargos en los noventa, en época de Borís Yeltsin. A los primeros les fustigó por dejar a la gente sin los servicios y mercancías más elementales en los ochenta, "sin carne, sin cerillas, sin sal y sin azúcar" y por "haber preparado con su política la desintegración de la URSS". A los liberales les criticó por haber actuado "en detrimento de la sociedad y el Estado, sirviendo los intereses de las estructuras oligárquicas".

Putin criticó a todos los que llevaron al país "a la pobreza masiva y la corrupción generalizada". "Si vuelven al poder, estos señores sólo pueden engañar, saquear y llenarse los bolsillos. Y lo harán con el cinismo que les caracteriza", dijo. "No hay que hacerse ilusiones, toda esta gente no ha abandonado la escena política, sus nombres los encontrarán entre los candidatos y patrocinadores de algunos partidos". "Quieren tomarse la revancha, volver al poder, a tener influencia y a restaurar el régimen oligárquico basado en la corrupción y la mentira". "También mienten hoy", señaló. "Ahora, encima saldrán a la calle, aprendieron de los especialistas occidentales, se entrenaron en los países vecinos y ahora probarán aquí", añadió, en alusión a las "revoluciones de colores" y su posible extensión en Rusia.

Putin critica el despliegue de la OTAN en Europa

Rusia "no puede permitirse permanecer indiferente ante la clara demostración de músculos" por parte de la OTAN, advirtió ayer el presidente, Vladímir Putin, en una reunión con la cúpula de las Fuerzas Armadas. Putin señaló que las fuerzas estratégicas nucleares deben estar preparadas para "responder rápida y adecuadamente a cualquier agresor".



"Vemos cómo, rompiendo acuerdos previos, ciertos países y miembros de la OTAN multiplican sus recursos militares junto a nuestras fronteras", manifestó el líder ruso, quien agregó que Rusia "no cumplirá unilateralmente" con las limitaciones que impone el Tratado de Limitación de Armas Convencionales en Europa (FACE). Putin se quejó no sólo del hecho de que ningún país de la OTAN haya ratificado ese documento adoptado, sino también de que algunos Estados ni siquiera lo hayan firmado. Rusia ha aprobado una moratoria a su cumplimiento que entrará en vigor el 12 de diciembre.

A partir de ese día, Rusia tendrá las manos libres para aumentar el número de tropas y armamento en el sur y en el flanco occidental. Yuri Baluyevski, jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas, confirmó ayer que Rusia suspenderá "sin lugar a dudas" su participación en ese Tratado. La moratoria del FACE es una de las respuestas rusas a los planes de EE UU de desplegar elementos de su escudo nuclear en países de Europa oriental.

Modernizar el ejército

Otra medida que puede tomar el Kremlin es denunciar el Tratado de Liquidación de Misiles de Corto y Mediano Alcance, cosa con la que ya ha amenazado. El presidente Putin insistió ayer en la necesidad de continuar modernizando el Ejército, como lo ha venido haciendo durante sus dos mandatos. "La principal garantía de la seguridad de Rusia son unas Fuerzas Armadas móviles, dotadas de armamentos construidos con tecnología punta. Sólo su nivel, realmente alto y moderno, puede garantizar firmemente la capacidad defensiva de Rusia", manifestó el gobernante ruso.

Mientras tanto, Serguéi Mirónov, que preside el Senado ruso, dijo que Putin "debe continuar siendo presidente de Rusia después de marzo de 2008", cuando están previstos los comicios para elegir a un nuevo jefe de Estado, ya que la Ley Fundamental no permite ejercer más de dos mandatos consecutivos.

Putin acusa a sus opositores de recibir ayuda de gobiernos extranjeros


El presidente ruso, Vladímir Putin, haciendo uso de la más pura retórica de la Guerra Fría, ha acusado hoy a gobiernos extranjeros de patrocinar a sus oponentes de cara a las próximas elecciones del 2 de diciembre, con el objetivo de "debilitar" al país.

En un multitudinario mitin, Putin ha afirmado que "hay algunos dentro del país que lamentablemente cuentan con el apoyo de fondos y gobiernos extranjeros, y no con su propia gente", y ha sugerido que los enemigos políticos "apoyados por Occidente" harían volver al país a sus tiempos más duros.

"Los que se oponen a nosotros necesitan un Estado débil y enfermo", ha dicho Putin ante miles de seguidores. "Ellos quieren tener una sociedad dividida para actuar por la espalda". En sus arremetidas, Putin no ha mencionado a los partidos ni a los países que supuestamente les patrocinan, pero el Kremlin constantemente ha evocado el espectro de las protestas respaldadas por Occidente, como las que resultaron en nuevos gobiernos en Georgia y Ucrania, y las considera una amenaza que debe ser evitada a toda costa en Rusia.

Las elecciones a la Duma o Cámara de Diputados del 2 de diciembre próximo serán decisivas para los resultados de los comicios presidenciales de marzo de 2008, en los que será elegido el sucesor de Putin al frente del Kremlin.

Proponen a la mujer de Putin para candidata a presidenta


Una nueva propuesta para garantizar la continuidad del poder de Vladimir Putin después de que en marzo próximo abandone el poder promueve "Mujeres de Vladivostok", organización que propone a su esposa Liudmila como su sucesora en el Kremlin. Lo anunciaron después de que en la ciudad de Tver se constituyera el movimiento "En apoyo de Putin", que impulsa que el actual mandatario siga en el poder tras abandonar la presidencia de acuerdo a la Constitución, que prohíbe más de dos mandatos seguidos.

El texto de "Mujeres de Vladivostok" explica que la esposa del actual jefe de Estado sería "la mejor garante de la continuidad y estabilidad social". "No sé por qué Putina no nos respondió, pero seguiremos insistiendo. ¿Acaso en Argentina la esposa del presidente no es ahora presidenta?, explicó el también impulsor y diputado Anbatoli Beyev.

Según las "feministas", Putina es una esposa ideal y líder social muy activa que representa digna mente al país en sus viajes de primera dama.

De acuerdo con el coordinador del grupo de diputados comunistas en el Parlamento local, Vladimir Bespalov, con la promoción de Putina, "Mujeres de Vladivostok" buscan hacerse publicidad, pues la primera dama rusa "no es un personaje público y, sin hablar ya de presidente, ni siquiera podría ser ministra". Incluso el partido oficialista Rusia Unida, cuyas listas en las elecciones de diciembre encabeza el propio Putin, consideran que "es sólo una acción publicitaria".

El politólogo Serguei Markov, que se presenta a las elecciones legislativas por la lista de Rusia Unida, indicó que según sondeos casi 50% de los rusos estarían dispuestos a votar a favor de quien indique Putin. "Pero debería ser un candidato sin defectos sustanciales y ser mujer es en cierto sentido un defecto" en Rusia; "la mayoría de la población "duda de que una mujer sea capaz de encabezar el Estado".

La prensa rusa recordó que Cristina Fernández de Kirchner este año e Isabel de Martínez de Perón en 1974 fueron presidentas de Argentina, que Janet Jagan sucedió en 1997 en Guayana a su esposo Cheddy Jagan y que en EE.UU. Hillary Clinton, mujer del ex presidente Bill Clinton, es favorita para presidenta.

Putin ataca con dureza a Bush en la conferencia de Munich


Vladimir Putin sorprendió en el importante foro de la conferencia de Munich con su duro ataque a la Administración de George W. Bush por querer imponer su visión de un mundo unipolar.

Carrera de armas nucleares

El presidente ruso Vladimir Putin advirtió que el uso intensificado de la fuerza militar por parte de Estados Unidos está provocando una nueva carrera armamentista, pues las naciones más pequeñas han adquirido interés por desarrollar armas nucleares. "Constatamos un uso exagerado y casi incontrolado de la fuerza en las relaciones internacionales", dijo Vladimir Putin.

"Un estado, Estados Unidos, ha traspasado sus fronteras nacionales en todas las formas", señaló. "Esto es muy peligroso, nadie se siente ya seguro, porque nadie puede protegerse en el derecho internacional. Esto está alimentando una carrera armamentista, con el deseo de los países por obtener armas nucleares", enfatizó Vladimir Putin.

Vladimir Putin habló después de la intervención de la canciller alemana. Angela Merkel manifestó que Teherán necesita acatar las exigencias de las Naciones Unidas y de la Agencia Internacional de Energía Atómica. "No hay forma de eludir esto", afirmó Angela Merkel. "De lo que hablamos aquí es de una tecnología sumamente delicada, y por esa razón necesitamos un alto grado de transparencia, que Irán no ha aportado. Si Irán no lo hace, su alternativa es caer más en el aislamiento", manifestó Angela Merkel.

Merkel expresa el apoyo a Israel

Vladimir Putin pidió también una respuesta de Irán, y señaló que "no entiende por qué" Teherán no ha atendido todavía las exigencias. "Creo que juntos debemos ser pacientes y trabajar para dar incentivos que muestren al liderazgo iraní que la cooperación es mucho mejor que la confrontación con la comunidad internacional", dijo Vladimir Putin.

Angela Merkel, al frente de la presidencia de la Unión Europea, enfatizó el apoyo de la comunidad internacional a Israel, y dijo que había una decisión unificada para impedir que Irán desarrolle armas nucleares. "Estamos determinados a impedir la amenaza que representa el programa nuclear militar iraní", advirtió.

El debate de un mundo unipolar

A los analistas les sorprendió la dureza empleada por el presidente ruso Vladimir Putin contra George W. Bush. Vladimir Putin criticó duramente a Estados Unidos por lo que consideró un intento de imponer su voluntad en el mundo. En su discurso en esta reunión anual de altos cargos de seguridad y defensa en Alemania, Vladimir Putin atacó el concepto de "un mundo unipolar" -que implica que Estados Unidos sea la única superpotencia- y dijo que las acciones de EEUU en el extranjero habían empeorado los conflictos. "¿Qué es un mundo unipolar? No importa lo bonito que sea este término, implica un sólo centro de poder, un sólo centro de fuerza y un sólo maestro", dijo Vladimir Putin.

"No tiene nada que ver con la democracia porque esa es la opinión de la mayoría teniendo en cuenta la opinión minoritaria. Siempre nos dan lecciones sobre democracia pero los que nos enseñan la democracia no quieren aprenderla ellos mismos", manifestó Vladimir Putin.

Muy crítico con la invasión de Irak

Tras la desintegración de la Unión Soviética en 1991, el mundo se ha quedado sólo con una "superpotencia". Pero Vladimir Putin ha transformado Rusia desde un estado en crisis económica a un país con poder creciente gracias a sus vastas reservas de petróleo y gas. Vladimir Putin dijo que Estados Unidos había rebasado sus fronteras nacionales en cuestiones de seguridad nacional, una política que había hecho del mundo un lugar menos, no más, seguro.

"Las acciones unilaterales no han resuelto los conflictos sino que los han empeorado", dijo Vladimir Putin, alegando que solo se debería usar la fuerza sólo cuando esté respaldado por las Naciones Unidas. "Es muy peligroso. Ya nadie se siente seguro porque nadie puede escudarse en las leyes internacionales", dijo. Vladimir Putin no hizo referencia a conflictos específicos. Pero ha sido muy crítico con la invasión de Irak en 2003, donde los soldados de EEUU aún luchan por contener la insurgencia.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Crítica y controversia


Putin ha sido duramente criticado, por los medios occidentales, por causa de la cantidad de periodistas muertos durante su gobierno; muchos de ellos investigando violaciones de Derechos Humanos en Chechenia o actos de corrupción estatal.

El caso más notorio es la de la periodista Anna Politkóvskaya ; autora de libros de como "La Rusia de Putin" o "El infierno de Chechenia"; quien había declarado haber recibido amenazas de muerte y tentativas de asesinato por envenenamiento. Finalmente el 7 de octubre de 2006 fue asesinada en el ascensor del edificio donde tenía su domicilio en Moscú.

Alexander Litvinenko fue un ex espia ruso envenenado con polonio-210, según medios occidentales presuntamente por sus críticas al gobierno de Putin y al momento de investigar el asesinato de Politkóvskaya empezó a recibir amenazas de muerte. El gobierno de Putin ha negado toda vinculación con la muerte de dichas personas, expresando que podría demandar a quienes calumnien al gobierno ruso sobre el tema.

El diputado de la Duma, Alexander Hinstein, no descarta un plan oculto para desprestigiar a Rusia y al gobierno de Putin, que actualmente se encuentra en oposición a la política internacional del gobierno estadounidense de George Walker Bush.

El gobierno Putin supuso un aumento exponencial de la presión sobre la oligarquía nacida de las privatizaciones de Yeltsin. Algunos de estos oligarcas que cometieron graves crímenes fiscales (y de otro tipo) huyeron del país y empezaron lanzar críticas sin fundamento sobre Putin. En una ocasión Boris Berezovski, un conocido oligarca refugiado en el Reino Unido, aseguró incluso estar preparando un golpe para derrocar a Putin.

Las libertades democráticas sufrieron, supuestamente, un fuerte recorte, con medidas políticas como la designación a dedo de los Gobernadores Provinciales, cuando antes lo eran por sufragio universal[sin referencias]. Se pusieron trabas a la creación de nuevas ONGs, excluyéndose a las filiales de ONGs extranjeras.

Económicamente el balance es más positivo, pues Rusia se benefició de un fuerte aumento de los ingresos debido sobre todo a la subida del precio del petróleo en el mercado mundial, pero también a la mejora y simplificación del sistema impositivo, que redujo la evasión fiscal. Asimismo, una reforma legal abrió a la inversión extranjera sectores antes excluídos, como la propiedad agraria.

Mientras que la prensa occidental suele criticar a Putin, la opinión de los ciudadanos tanto rusos como occidentales es bien diferente. Así en agosto de 2007 un 84% de los rusos apoyaban a Putin, según Levada-Center.[

Después del KGB

Fue solamente el 20 de agosto de 1991 durante el intento de golpe de Estado contra Mijaíl Gorbachov, que Putin renunció oficialmente al KGB. De 1994 a 1996 se desempeñó como premier adjunto del alcalde Anatoli Sobchak (maestro suyo en la facultad de Derecho), renunciando a su cargo tras la derrota electoral de éste.

En agosto de 1996 fue nombrado adjunto del director de Asuntos Exteriores del presidente Borís Yeltsin. A partir de marzo de 1997 fue uno de los adjuntos del jefe de la administración presidencial (primer adjunto a partir de mayo de 1998).

En julio de 1998 fue nombrado director del FSB (Servicio Federal de Seguridad), la agencia que sucedió al KGB.

En 1999 comenzó su fulgurante ascenso. En agosto fue nombrado primer ministro de Yeltsin, que decidió hacerlo su sucesor. A comienzos de septiembre, en reacción a ataque terroristas chechenos, Putin ordenó el reinicio de las hostilidades en Chechenia. Es el comienzo de la Segunda guerra chechena, que lo convirtió en el político más popular de Rusia.

El 31 de diciembre de 1999, tras la renuncia del presidente Borís Yeltsin, se convirtió en presidente interino. El 26 de marzo de 2000, en las elecciones presidenciales adelantadas, fue elegido presidente de la Federación Rusa en la primera vuelta con el 53% de los votos, iniciando sus funciones el 7 de mayo.

Su administración ha desarrollado una política de acercamiento a Europa, en particular a Francia y Alemania.

Putin es un dirigente ruso atípico. Joven, abstemio (no bebe alcohol), deportista: practica la lucha rusa (sambo) y el judo desde los 11 años, juega al tenis, practica esquí. Además, habla fluidamente el alemán y el inglés.

Está casado con una ex profesora de escuela y es padre de dos hijas. Tiene una muy cercana relación personal con Gerhard Schröder, con quien tiene en común entre otras cosas, el ser de origen humilde.

Inicios como funcionario

Putin nació en Leningrado (actualmente San Petersburgo) el 7 de octubre de 1952. Después de terminar brillantemente sus estudios de Derecho en la Universidad de su ciudad natal (tesis sobre la política de Estados Unidos en África), ingresó en el KGB, donde fue delegado en la dirección principal encargada de Asuntos Exteriores. De 1985 a 1990, trabajó en Dresde (República Democrática Alemana) en la unidad de investigación política y militar. Tras el desmantelamiento de las oficinas del KGB en Dresde en 1989 regresó a Leningrado en 1990. Durante algunos meses estuvo sin trabajo, por lo que contempló la idea de ser conductor de taxi.

Finalmente fue nombrado adjunto del rector de la Universidad de Leningrado, donde se ocupó de las relaciones internacionales. Después trabaja como consejero del presidente del Consejo de la ciudad. A partir de junio de 1991, se convirtió en presidente del Comité de Relaciones Exteriores de San Petersburgo. Su papel consistió principalmente en atraer inversores y desarrollar la colaboración con los socios extranjeros.

Bush and Putin Spar at G8 Summit